¡Felices Pascuas!

 

Fuego. Vigilia. Se ilumina el misterio de nuestra noche.


Cantamos aleluya. Alabamos a Dios.
Y todas las noches se transforman en Pascua,
y todas las heridas en cicatrices resplandecientes.


El hombre nuevo alarga la mano al hombre viejo.
María, la Virgen, seca las lágrimas de Eva.

Alrededor de la roca mortal del sepulcro
crece el jardín de la nueva creación.

Somos transformados en hombres y mujeres nuevos,
abiertos al aliento del Espíritu que clama en nosotros ¡Padre!
porque nos engendra a la Vida del Hijo.


¡Felices Pascuas!
es el deseo de los Salesianos de Salta.

 *

 

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