¡Feliz Navidad!

 

 

Dulce Niño de Belén, haz que entremos con toda el alma en este profundo misterio de la Navidad.
 

Llena el corazón de los hombres con esa paz que buscan, a veces con tanta violencia, y que solo Tú puedes dar. Ayúdales a conocerse mejor y a vivir fraternalmente como hijos del mismo Padre.
 

Descúbreles también tu hermosura, tu santidad, tu pureza y tu ternura. Despierta en su corazón el amor y la gratitud a tu infinita bondad. Únelos en tu caridad. Y danos a todos tu celeste paz. Amén.
 

(Juan XXIII)

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