¡Este es un día especial!


En efecto, este es un día que quedará en el recuerdo... ya que se unieron felizmente dos acontecimientos que llenaron de alegría la vida de la comunidad, uniendo los dos extremos simbólicos de nuestra tarea educativa.


Tempranito en la mañana el Salón Don Bosco se pobló de padres, abuelos y hermanos mayores, para dar la bienvenida a los niños que desde hoy se incorporan a la Sala de 4 años.


En la breve jornada, solo hubo tiempo para cantar y bailar, para conocer un poco a los compañeritos, a las señoritas y a las salas que los recibirán, y para poner este camino que comienza en las manos tiernas de Dios y de María Auxiliadora. A partir de mañana las jornadas serán más intensas para los niños y también para sus padres.



Luego, al mediodía, nos reunimos en el patio grande el Secundario y la Primaria para conocer las chombas, buzos y camperas que en estos meses utilizarán los chicos de Quinto año como uniforme de todos los días.


Desde las semanas previas al inicio de las clases los chicos se venían reuniendo en el Colegio todas las tardes para planear primero y ensayar después esta gran presentación.


Además, como un auténtico gesto de hermanos mayores, a lo largo de varios días renovaron la pintura de los juegos del parque que habitualmente utilizan los más pequeños.


En ambas tareas contaron con la ayuda de Salesianos y docentes y, por supuesto, de sus propias familias, que quisieron acompañarlos de múltiples maneras. 


Hoy se vio el fruto de tanto trabajo, ya que la presentación fue ingeniosa, brillante y colorida, permitiendo el disfrute del numeroso público reunido.


La fecha original prevista para este acto era el viernes 10, pero entonces no se pudo realizar por la lluvia que cayó al mediodía. Aunque ese día hubo caras de desaliento, la postergación fue bienvenida, ya que permitió afinar algunos detalles importantes. 


De esta manera los jóvenes de Quinto año ya se sienten oficialmente como los más grandes, confiamos que comprometidos en el ejemplo y en el servicio a los demás, para poder vivir este año de la manera que siempre soñaron.


Para cerrar la jornada mañanera, el Padre Director impartió la bendición de María Auxiliadora sobre los chicos, sobre sus familias, y sobre "sus sueños y proyectos".


¡A confiar entonces en ella!, animándonos a ser familia... más cerca de Jesús.

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