Tras las huellas del Maestro


El pasado 30 de septiembre se realizó en Buenos Aires la cuadragésima  entrega de la distinción Divino Maestro, premio instituido por el Consejo Superior de Educación Católica (Consudec) y que este año tuvo como galardonados al P. Salvador Carlos Moreno y al P. Eduardo Giorda. Compartimos el testimonio del P. Eduardo, quien fuera Director de nuestra Casa entre 2006 y 2011: 


El 30 de setiembre, convocado para la Distinción Divino Maestro, que se entrega desde hace 1977, me sentía uno entre muchos: uno entre cuarenta y dos, pero luego sumando otros tantos cada año desde hace cuarenta años.  ¡Cuántos! Y ¡con qué características cada uno de ellos/as! Religiosos y laicos, en actividad o jubilados, con las huellas y la alegría de haber gastado la vida alumbrando…
Y me preguntaba: ¿qué tengo yo y qué he dado que no haya recibido? Dios siembra en nosotros sus dones y los hace crecer para Su Reino. Soy uno de tantos discípulos del único Maestro. Por eso me siento movido a dar gracias a Dios, a la Iglesia, a la Congregación Salesiana y a mi familia, fuentes de las que recibí todo lo que luego he podido dar.
“Ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: - Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber" - nos decía Jesús el domingo pasado.
Gracias a todos ustedes, salesianos, colaboradores y exalumnos, que me alientan a seguir dando. En María y Don Bosco, un abrazo y una bendición.

¡Felicitaciones, Padre Eduardo!

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