Vivir la aventura del Espíritu...


¡Hola!
Como saludo de fin de año les dejo dos propuesta muy simples. 
Recién estaba viendo un noticiero en el que decían que la palabra de este año podría ser “Refugiado”, por todo lo que ha significado esta realidad a lo largo de 2015. 
A horas de despedir este año podríamos también nosotros preguntarnos cuál sería la palabra que para cada uno sintetizaría todo lo que ha significado 2015. 


Esa palabra que encierra lo más importante que hemos descubierto, o el aprendizaje más significativo, o la persona que más nos ha marcado, o la alegría que más nos ha embargado, o el dolor, o esa pena que todavía nos visita con fuerza cada tanto… Y una vez que tengamos esa palabra (no importa el tono que tenga) agradezcamos profundamente al Señor por la ocasión que nos ha brindado de crecer, aprender, en fin, hacer que este año (como cada año) haya sido tan importante y fecundo.

Esta es la primera propuesta. La segunda, tiene que ver con el lema de la Jornada Mundial de la Paz que estaremos celebrando el próximo 1 de enero: “Vence la indiferencia y conquista la Paz”.

Démonos un tiempo para pensar si hay alguien a quien estemos descuidando, si hay alguna realidad que no deberíamos estar esquivando, si no existe una realidad que no deberíamos dejar pasar. Darnos cuenta, hacernos cargo, no pasar de largo… sería como la última invitación que les dejo, mejor, que nos dejamos mutuamente.

Y tengamos una especial oración y atención a nuestra gente querida del Litoral que está sufriendo las inclemencias del tiempo, por tantas familias que están evacuadas y que seguramente estarán necesitando de toda nuestra solidaridad.

¡Que inicien un muy feliz año, y que Dios los bendiga!
¡Hasta siempre!
En Don Bosco…

P. Manolo, sdb

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