¡Feliz Navidad!


¡Hola a todos!

Como cada año llegamos con nuestro saludo y bendición para la celebración de este misterio del “Dios-con-nosotros” que contemplamos en cada Navidad y para desearnos un nuevo año: fecundo y pleno. 
2015 está terminando y ha sido para la Familia Salesiana una ocasión hermosa para recoger los frutos de todo lo que Dios ha sembrado a través de papá Don Bosco. 
Por eso deseamos regalarles esta hermosa imagen que ha plasmado Gustavo Daguerre. 


Al final del Bicentenario, Don Bosco mismo nos brinda la clave para que sigamos profundizando la huella de su herencia: nos ofrece a Jesús y nos deja esta pregunta…

“¿Y si nos aventuramos a recorrer con Él
el camino por donde nos quiera llevar?”.

Una invitación que está en plena consonancia con la consigna que su décimo sucesor, el P. Ángel Fernández, nos ofrece para 2016:

“Con Jesús, recorramos la aventura del Espíritu”.

¡Esa será la mejor manera de seguir desplegando lo que en nosotros ha significado el Bicentenario del nacimiento de nuestro padre!

Junto a Don  Bosco están María y José, los primeros seguidores de Jesús, quienes supieron hacer familia en torno a Él y que, a la vez, miran con complicidad para que nos animemos a zambullirnos en esta aventura del seguimiento de su hijo. Ahí donde estamos, sumados a  tantos que día a día se aventuran por el camino del Evangelio, que es:

* El camino de la encarnación: de lo cotidiano, del codo a codo, del paso a paso, de la grandeza de lo pequeño…

* El camino de los últimos y olvidados: Él también es hijo de una familia refugiada, que tiene que escapar, migrar, sentir lo que es la indiferencia…

* El camino de la Paz, del diálogo, del Encuentro… tan necesario, tan olvidado, tan elemental. Paz que es también promesa escatológica, profecía de tiempos nuevos, fruto de la justicia.

* El camino del reconocimiento del otro, del “hacerse cargo”. Como nos invita el Papa Francisco de entrada, en el primer día de 2016 al dejarnos para la Jornada Mundial de la Paz el lema: “Vencé la indiferencia y conquistá la paz”.

* El camino de la interioridad cobijada, que se va reconociendo y nos hace mirarnos como Dios nos contempla. Interioridad que se expresa hacia afuera en el amor, en la donación constante y en la alegría que no se termina. Interioridad que se celebra y hace fiesta, palabra, pan y reconciliación.

* El camino de la misericordia, de la ternura, de la compasión, de la presencia y cercanía que anima y acompaña, particularmente en este Año de la misericordia.

* El camino que cada uno recorre animado por el Espíritu, pero que a la vez se hace camino comunitario, camino de familia, “camino con”... proyecto.

¡Vamos! ¡Animémonos!
Sigamos a este Jesús que se nos da… recorramos la aventura del Espíritu.

¡MUY FELIZ NAVIDAD Y MUY FELIZ 2016!

Un abrazo cordial… y que Dios los bendiga!

P. Manolo, sdb
Salesianos, Argentina Norte


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