Jesucristo, Señor del Milagro, te necesitamos


Una vez más, esta mañana peregrinamos a la Catedral Basílica, santuario del Señor y de la Virgen del Milagro, para renovar nuestra devoción por los patronos tutelares de Salta.

Además de todos los alumnos del turno mañana y sus docentes, muchos padres también quisieron acompañar la Eucaristía y, junto a la presencia de numerosos docentes jubilados, reforzaron el cálido ambiente de familia. 


En su homilía, el Padre Director nos invitó a reforzar en nuestros corazones el espíritu de misericordia, para ser capaces acercarnos al otro con una mirada similar a la que el Señor y la Virgen del Milagro tuvieron con cada uno de nosotros.


Nos queda como tarea demostrar en la vida cotidiana que el Milagro no se reduce a unos días de fiesta externa, sino que compromete nuestra vida con un auténtico deseo de conversión.

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