¡Gracias, Madre nuestra!


¡Gracias, María, por habernos aceptado como hijos!
¡Gracias por resguardar en tu manto nuestros sueños, dolores, alegrías y esperanzas!




Ayer nuestra casa se visitó de fiesta para honrar a María Auxiliadora con una multitudinaria procesión.
Toda la Familia Salesiana de Salta se hizo presente, con alegría desbordante y profunda devoción.
También los novicios, llegados desde Córdoba, quisieron en la Misa solemne renovar su consagración a María, la Maestra que Dios mismo le regaló a Don Bosco.





















El Arzobispo, Monseñor Mario Cargnello, muestra a los fieles la estola usada por Don Bosco, traída especialmente para esta ocasión.

El momento en que los once novicios renuevan su consagración a la Virgen.



¡Felicitaciones a todos!
Y demos testimonio en la vida cotidiana de nuestra amor a la Madre de Dios.


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