Conociendo la Economía de Comunión

Del 24 al 26 de abril se realizó en Buenos Aires el Encuentro de Economía de Comunión del Cono Sur. El Colegio por primera vez estuvo representado por alumnos y docentes, quienes volvieron felices por la experiencia.

La economía de comunión es un proyecto de desarrollo económico de carácter solidario llevado a cabo por el Movimiento de los Focolares, en el que se involucran empresas de los cinco continentes. Lograr rentabilidad sin perder de vista el bien del prójimo es el desafío, que se vuelve imperativo cuando se conocen ejemplos concretos de empresas que sí lo consiguen.


Los participantes de Salta y Tucumán.
Transcribimos un fragmento del artículo de la Lic. Carolina Carbonell aparecido en la página oficial de Economía de Comunión:

Cuando le preguntaron a uno de los empresarios de la Economía de Comunión cuál era el motor que le llevaba a actuar de forma “diferente”, se quedó un momento silencio y luego, mirando a las 160 personas que estaban esperando su respuesta, dijo:

“Cuando tu felicidad pasa por vos, tiene techo. Cuando va más allá y te trasciende, es ilimitada”.

La Mariápolis Lia recibió a los 160 participantes venidos de Argentina, Paraguay, Chile, México, Ecuador y Alemania, con los bellísimos colores del otoño y una temperatura cálida. 

“Comunión y Pobreza” fue el lema del XXXV Encuentro Economía de Comunión del Cono Sur “Sí a una Economía de Comunión”, celebrado del 24 al 26 de Abril en la Mariápolis Lía, O´ Higgins, Argentina. 


Un sector de la Mariápolis que abrió sus puertas al Encuentro.

Julio Ruiz, economista argentino, en su ponencia hecha en comunión, relató esta hermosa experiencia: "Cuando trabajaba en Neuquén, en la Universidad del Comahue, teníamos un edificio nuevo en cuyo estacionamiento se habían plantado unos árboles que había que regar. El primer encargado utilizó la pendiente (2 metros de altura en 50 metros de largo): Hizo un canal que unía todas las tazas de los árboles, abría la canilla externa que llegaba hasta el primer árbol, se llenaba la primera taza y por el canal llegaba a la segunda y así sucesivamente. El primer árbol creció mucho, los dos que lo seguían bastante y el resto eran palitos. Los docentes nos peleábamos por esa sombra (para dejar el auto), y la canilla estaba abierta al máximo siempre. Con la rotación de personal vino otro responsable que cambio el sistema: tomó una manguera dura del largo del estacionamiento, la cerró en un extremo, el otro lo conectó a la canilla y con un clavito hizo un agujero a la altura de cada tronco. Abrió la canilla a la mitad y todos los árboles comenzaron a crecer parejo. ¡Con menos agua, crecían todos! Entonces ¿Les parece que es un problema de interpretación moral decir que el agua que necesitaban todos para crecer, antes estaba en las tazas de los tres primeros árboles? ¿O se trata de un problema 'técnico'?"

Sólo se crece, si crece la comunión.



En el marco del Encuentro hubo tareas en grupos para conocernos mejor y talleres con diferentes temáticas de interés.

Entre los asistentes cabe destacar un grupo de jóvenes de un colegio secundario salesiano de Salta, acompañados por sus docentes. Próximamente tendrán en su currícula un espacio para la EdC.


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