¡Día de bienvenida!


El lunes 9 de marzo, el Colegio abrió sus puertas a los hermanitos más pequeños: por la mañana fue el acto de inicio de la Sala de 4 años, y por la tarde el del Jardín de Infantes.

En ambos casos son tres divisiones y casi cien niños... que poco a poco irán reforzando las buenas actitudes aprendidas en casa: la alegría de compartir, la curiosidad para descubrir el mundo, lo hermoso de jugar con amigos...

Un poco de música para alegrar el inicio.



Como siempre, fueron muchos los padres y familiares presentes, porque el comienzo de esta nueva etapa es un acontecimiento para toda la familia.

Padres y niños colmaron el Salón "Don Bosco".

En este alegre marco de bienvenida se presentaron las nuevas docentes que tendrán a su cargo el trabajo con los niños, y se encomendó la vida de los chicos y de sus familias a las manos cariñosas de nuestra Madre Auxiliadora.

Una breve representación.

¡Que Dios bendiga a estas nuevas "semillitas de Don Bosco"!


Plegaria por todos los niños

Quiero pedir por los niños que dejan
sus dedos llenos de chocolate en todo lo que tocan,
que saltan en los charcos
y arruinan sus pantalones nuevos,
que comen caramelos antes de la comida y
que nunca encuentran sus zapatos por la mañana...

Quiero pedir por los niños que miran
a los fotógrafos desde atrás de los alambres de púas,
que nunca han caminado por la calle
con un par de zapatos nuevos,
que nunca han jugado tranquilos 
y que han nacido en lugares a donde
nosotros quisiéramos no acercarnos...

Quiero pedir por los niños que nos dan
besos melosos y ramos de flores,
que duermen con su perro
y quieren enterrar a sus pescaditos,
que nos abrazan muy fuerte y que olvidan
la plata para la merienda,
que desparraman la pasta de dientes por todo el baño,
que observan con ojos asombrados
a su padre cuando se afeita y
a su madre mientras se maquilla,
que hacen ruido cuando toman la sopa...

Y también quiero pedir por los niños que
nunca han comido postre, que no tienen una manta favorita
para llevar a todos lados,
que ven sufrir a sus padres,
que se acercan a nuestros coches en cada
semáforo pidiendo con sus ojos,
que no tienen baños para asearse,
y cuyas fotos aparecen en las comisarías de 
de la policía y no en las oficinas de sus padres...

Quiero pedir por los niños cuyas pesadillas
suceden a plena luz del día, que comen lo que encuentran,
que duermen bajo el cielo, abrigados en papel de diario, 
que nunca han ido al dentista,
que no reciben mimos de nadie,
que van a dormir hambrientos
y despiertan hambrientos,
que no tienen dirección...

Quiero pedir por los niños
a quienes les gusta que los carguen
y por aquellos que tienen que ser cargados,
por los que se dan por vencidos y
por los que siguen luchando,
por los que no encuentran manos que tomar...

Por todos esos niños, Señor,
quiero pedir el día de hoy, porque
todos son valiosos, dan una nueva forma
de amor a nuestras vidas y una razón para vivir,
porque ellos nos hacen sentir la necesidad
de comprometernos a construir un mundo más justo...

Rezo y pido por nuestros hijos,
los que nacieron y los que nacerán,
porque son la mejor esperanza para
nuestro mundo, la muestra de que Dios no ha perdido
la esperanza en los hombres...

Por todos los hijos del mundo...
para que DIOS los bendiga con amor
y ternura.

¡María, tómalos en tus manos!

Amén.

*

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