Capítulo Inspectorial

Del 3 al 8 de junio, los Salesianos de Argentina Norte realizaron el primer Capítulo de la nueva Inspectoría.
Compartimos una reflexión realizada por el Padre Inspector:

El sábado pasado, con el almuerzo concluimos nuestro Primer Capítulo Inspectorial. En las cartas de las dos últimas semanas fui hablando de lo que queríamos que fuera esta Asamblea. A lo largo de estos días han podido seguirnos por nuestra página en el desarrollo del Capítulo (aprovecho a agradecer el lindo esfuerzo y trabajo que en este sentido ha hecho el equipo de Comunicación Social), así han podido hacerse una idea de cómo lo vivimos.



Hoy quiero compartirles una reflexión que hacía en la Eucaristía final, en la fiesta del Inmaculado Corazón de María. Allí sintetizaba lo vivido en tres palabras: experiencia, compromiso y corazón:
¿Cuál ha sido la experiencia que hemos hecho en estos días? La de la armonía: porque supimos combinar trabajo intenso, búsqueda y discernimiento con fraternidad, espíritu de familia y fiesta. Conjugamos en los aportes la claridad, la libertad, el respeto y la escucha. Combinamos oración y reflexión; singularidad y espíritu de comunidad, realidad e ideal... Por eso mismo, nos ha ayudado a conocer y conocernos más: entre nosotros y como Inspectoría. Una experiencia que, de punta a punta, quisimos realizar animados por el Espíritu, donde el horizonte fueron siempre las personas: la de los jóvenes, de los hermanos, de los laicos con quienes compartimos carisma y misión.



¿Cuál es el compromiso al que nos invita este CI? Hemos aprobado documentos que, al ser confirmados, desencadenarán procesos intensos de diálogo, intervención y revisión a todo nivel. Hemos aprobado orientaciones que, de ahora en más, guiarán las opciones comunitarias y personales. Hemos comenzado a profundizar el tema que el próximo CG27 abordará y nos hemos puesto en sintonía profunda con él. Hemos conocido más en detalle el camino inspectorial de estos años, analizamos causas, tratamos de comprender más, nos metimos de lleno en los grandes temas de ARN , trabajo que nos ha llevado a valorar la enorme riqueza con la que contamos y a la vez nos ha hecho conscientes de la necesidad de implementar con urgencia medidas que aseguren una vida comunitaria y una misión significativas. Hemos cerrado una etapa primera de conocimiento y progresiva integración. Hemos abierto una nueva, que pasa por la consolidación de opciones, por la búsqueda de un nuevo estilo de gestión y la mirada decidida a nuevos problemas e interrogantes que no podemos dejar pasar.



¿Cuál es la actitud fundamental que despierta en nosotros este camino? La fiesta de hoy (sábado), como la de ayer (Sagrado Corazón) nos invita a centramos nuevamente en el corazón: sede simbólica de los afectos, de la voluntad, de las opciones... de la amabilidad, la cercanía y la ternura. Terminamos el Capítulo mirando un corazón contemplativo como el de María, que sabe guardar todo en ese refugio de intimidad. Es el icono de lo que nos invita a cuidar y cultivar en este tiempo intenso de transformaciones y desafíos: Un corazón que sabe unificar, que es el centro de la gracia de unidad y está inflamado por la caridad pastoral. Terminamos el Capítulo, contemplando a la Madre de la interioridad, del corazón unificado, de la rumia contemplativa, de la serena escucha de las contrariedades que nos regala la vida. Ese corazón de Madre y Maestra, del que Don Bosco recibió las lecciones esenciales que configuraron lo específico de nuestro carisma: enraizado en una gran ternura-amabilidad, con rasgos de corazón materno; en la actitud preventiva que busca llegar antes; en la capacidad de generar familia; en la fuerza provocativa de la alegría y la vivencia intensa de lo cotidiano; en la presencia cercana, al pie, en todos los momentos, sobre todo los de cruz... Ese corazón es un signo claro de lo que debemos custodiar y acrecentar en estos días.



Termino agradeciendo profundamente el acompañamiento que nos brindaron en estos días con su oración, con sus mensajes y palabras de aliento, con su cercanía a la distancia. Los hemos sentido presentes entre nosotros, la comunidad del Capítulo se ha ampliado en horizontes y miradas. ¡¡Mil gracias!!
En Don Bosco...
P. Manolo, SDB

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