La Navidad y Don Bosco


Buenas Noches de Don Bosco a los chicos del Oratorio antes de Navidad

En estas fiestas estemos alegres en hora buena; salten, rían, pero piensen también en el gran misterio que se está realizando: “¡Un Dios que se hace hombre!... Es seguro, no tengan dudas, de que nuestra alma debe ser algo muy grande para que los Cielos y la tierra se conmuevan, y todo un Dios venga a hacerse niño precisamente por mí”, debe decir cada uno de nosotros.  No nos pese, pues, hacer alguna pequeña mortificación por Él...

La solemnidad de la Navidad debe inundar nuestros afectos y entusiasmarnos en los buenos propósitos, como los siguientes:
1. Amor al Niño Jesús, cumpliendo con su santa ley;
2. Soportar los defectos ajenos, por amor al Niño Jesús;
3. Esperanza en la infinita misericordia de Dios y firme propósito de huir del pecado.

(Memorias Biográficas X,954)

HIMNO COMPUESTO POR DON BOSCO 
(Memorias Biográficas II,107)
Entonemos con voz de júbilo
gratos cánticos de amor,
que ha nacido un tierno Niño,
nuestro Dios y salvador.

Oh, cuán luciente es cada estrella,
la luna se muestra fulgida y bella,
la noche esparce nuevo esplendor.
Coros angélicos que el Cielo encierra
bajan cantando: "¡Paz en la tierra!"
Y otros responden: "¡Gloria al Señor!"

Entonemos con voz de júbilo
gratos cánticos de amor
que ha nacido un tierno Niño,
nuestro Dios y salvador.

Oh, sí, ven, oh paz amada,
en mí pecho a reposar.
Niño amado, entre nosotros
te queremos conservar.


¡Feliz Navidad!

***

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