Novena a Don Bosco - Sexto día

Sexto día
Señal de la cruz. Pésame.
Meditamos sobre el perdón y la reconciliación
Jesús consagró su vida a la misión de reconciliarnos con Dios, con los hermanos, con nosotros mismos y con la creación entera. El sacramento de la Reconciliación es el camino más adecuado para recuperar la comunión rota por el pecado.

Don Bosco nos dice: “No tengan miedo de manifestar al confesor sus defectos y sus faltas. Ser buenos no consiste en no cometer faltas. Ser bueno es tener deseos de mejorar. Por eso el confesor no se extraña de ninguna falta, por grave que parezca. Más bien se alegra de ver que se desea estar en Gracia de Dios y de crecer en virtud.”


Como un signo de compromiso, te invitamos a realizar actos de contricción y acercarte frecuentemente al sacramento de la Reconciliación.

Oración: ¡Oh, santo padre Don Bosco! Tú que supiste perdonar a quienes te ofendieron y fuiste el infatigable apóstol de la Confesión, ayúdanos a reconciliarnos con Dios y nuestros hermanos, para que tu amor se pueda mostrar en nuestra vida y vivamos en la alegría y en la acción de gracias. Amén.

Confiamos esta intención en las manos de Dios, que es nuestro Padre, y de María, a quien Don Bosco nos enseñó a amar. (Padrenuestro y Avemaría.)
San Juan Bosco, ruega por nosotros.

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