Novena a Don Bosco - Octavo día

Octavo día
Señal de la cruz. Pésame.
Meditamos sobre la Santísima Eucaristía
La Eucaristía es el compendio de todas las maravillas que por nosotros ha realizado Nuestro Señor Jesucristo. En ella resplandece la omnipotencia de Dios y su bondad infinita. El amor de Jesús no se conforma con dar la vida, también quiere entregarse como alimento que se queda para siempre con nosotros.

Don Bosco nos dice: “La Comunión frecuente y la misa diaria son los pilares de nuestro edificio educativo. Si a diario nutrimos nuestro cuerpo, ¿por qué no hemos de nutrir nuestra alma también a diario? Ese es el deseo de Jesús. Y si quieren saber cuál es el mío, les digo: comulguen con la mayor frecuencia posible.”


Como un signo de compromiso, te invitamos a participar de la Santa Misa esta semana, rezando por aquellos que aún no aprovechan este signo del amor de Dios.

Oración: ¡Oh, Don Bosco, amigo de Jesús Sacramentado! Tú, que con visión certera y celo ardoroso, te adelantaste a la costumbre de comulgar con frecuencia, haz que celebremos la Eucaristía como Sacramento del amor de Dios, para afianzar más y más nuestra unidad de hermanos. Amén.

Confiamos esta intención en las manos de Dios, que es nuestro Padre, y de María, a quien Don Bosco nos enseñó a amar. (Padrenuestro y Avemaría.)
San Juan Bosco, ruega por nosotros.

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